El bronceado en camas es considerado un proceso 100% natural en el que se le proporciona al organismo la radiación UV controlada para acelerar o generar la producción de melanocitos y a su vez, la producción de melanina.
Es gusto de cada cliente, lo más recomendable es entrar al desnudo para obtener un bronceado parejo, ya que de lo contrario la ropa que utilicen al broncearte se marcará igual que en la playa.
No es requisito pero si muy recomendable ya que las líneas de aceleradores de bronceado que Nice Tan maneja aceleran el proceso, además que humecta e hidrata la piel.
El cabello natural o teñido podría aclararse con la exposición de los rayos, depende de la química de cada persona y el tipo de tinte que se utilice. Algunas personas usan gorra de baño o una toalla para protegerlo.
Las personas que tienen cicatrices se les recomienda que usen un protector solar en el área de la cicatriz para minimizar la exposición UV ya que ésta suele ser más sensible.
Las camas de bronceado emiten los rayos UV a sólo una profundidad de 2 mm, por lo tanto los rayos no llegarán a los implantes. Usando protector solar se prevendrá cualquier quemadura.
Si porque los equipos son diferentes influye la intensidad y el tiempo que tienen las lámparas en los diferentes centros de bronceado, hay algunos lugares en donde no se cambian las lámparas frecuentemente y eso baja su eficacia.
La decisión para permitir broncearse a una clienta embarazada es únicamente del dueño de la clínica de bronceado, la clienta y su respectivo ginecólogo. A las mujeres embarazadas se les dice que tengan precaución con los saunas, tinas de hidromasaje, un baño caliente en tina o el calor excesivo del sol que pueden causar incomodidad, pero las camas de bronceado aunque pueden llegar a calentarse tienen un sistema de ventilación amplio y la duración de la exposición es de 20 minutos. La mayoría de las clínicas de bronceado requieren de un permiso por escrito del médico de la clienta para que se puedan broncear.